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lunes, 8 de julio de 2013
La obesidad nos mata el corazón
Un equipo internacional ha utilizado un nuevo método para investigar la obesidad y el sobrepeso como una causa de enfermedad cardiovascular, ya que se había sugerido una fuerte asociación entre ambos, pero no estaba claro si el sobrepeso era la causa o si el exceso de peso era sólo un marcador de otra causa subyacente. La nueva investigación, que se publica en PLoS Medicine, concluye que el aumento de peso incrementa el riesgo de enfermedad cardiaca, presión arterial, colesterol y diabetes.
Un total de cerca de 200.000 pacientes de Europa y Australia fueron incluidos en el estudio. Su objetivo fue determinar si la obesidad, como tal, es la causa real de estas enfermedades o si es simplemente un marcador de algo más en el estilo de vida del sujeto que causa la enfermedad.
Los datos sugieren que el aumento de una unidad del Índice de Masa Corporal (IMC) eleva el riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca en un promedio del 20 por ciento y confirman que la obesidad conduce a valores más altos de insulina, aumento de la presión arterial, peores valores de colesterol, incremento de los marcadores de inflamación y aumento del riesgo de diabetes.
«Ya sabíamos que la obesidad y las enfermedades cardiovasculares a menudo se presentan juntas. Sin embargo, ha sido difícil determinar si el aumento de índice de masa corporal como tal, es peligroso. En este estudio se encontró que los individuos con variantes genéticas que llevan al aumento del IMC también tienen un aumento del riesgo de insuficiencia cardiaca y diabetes. El riesgo de desarrollar diabetes fue mayor de lo que se pensaba anteriormente», afirma Tove Fall, de la Universidad de Uppsala (Suecia).
Todo en los genes
En concreto, los científicos estudiaron si una variante genética en el gen FTO, que regula el apetito y, por lo tanto, aumenta el IMC del individuo también está vinculada a una serie de enfermedades cardiovasculares y el metabolismo. La variante de riesgo es común en la población, y cada copia aumenta el IMC en un promedio de 0,3-0,4 unidades. El genoma de un individuo no se ve afectado por factores de estilo de vida y sociales, sino más bien se establece en la concepción, cuando el embrión recibe aleatoriamente medio genoma de cada padre, un método llamado «aleatorización mendeliana».
«Los estudios epidemiológicos buscan asociaciones en las grandes poblaciones, pero por lo general es difícil determinar con fiabilidad la causa y el efecto, lo que llamamos causalidad. Mediante el uso de este nuevo método genético, la aleatorización mendeliana, en nuestra investigación, ahora podemos confirmar que el aumento de índice de masa corporal contribuye al desarrollo de la insuficiencia cardiaca».
Fuente: abc.es
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